Entrenamiento funcional

Entrenamiento Funcional

Entrenamiento funcional, ¿que no lo es?. Como nos refugiarnos en un nombre de "marketing" para suponer que un ejercicio es bueno.

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¿Qué es el entrenamiento funcional?

Últimamente parece estar de moda el “entrenamiento funcional”, oímos hablar de él en blogs, revistas, vídeos… incluso hay formaciones y profesionales especializados en el entrenamiento funcional.

Pero, ¿Qué es el entrenamiento funcional? En este artículo intentaremos profundizar sobre este concepto y dar una explicación lógica.

Para comenzar a hablar sobre el “entrenamiento funcional” nos convendría saber el significado de este término.

Si lo buscamos en Google obtenemos distintas definiciones, tales como:

  • Un entrenamiento más funcional involucra grandes cadenas musculares con ejercicios generales.Se busca mantener los niveles de masa muscular y fuerza además de mejorar la fuerza neural a través del entrenamiento funcional donde tomen protagonismo la coordinación intermuscular y las nuevas adaptaciones neuronales.
  • El entrenamiento funcional es el uso de los ejercicios que implican movimientos complejos y multi-articulares del tren superior, el tren inferior y core en cada ejercicio.Estos movimientos permiten un mayor funcionamiento global del cuerpo y una mejora del rendimiento a través de una mejor coordinación y una adecuada estimulación de los patrones musculares del día a día.El entrenamiento funcional es más que un mero entrenamiento del cuerpo para los movimientos de la “vida”, es preparar al cuerpo para ser capaz de reaccionar y funcionar mejor y de manera más eficaz en cualquier entorno o situación.
  • Entrenamiento funcional es entrenar con un propósito concreto.
    Todo el entrenamiento se diseña y enfoca para alcanzar el objetivo.

De las siguientes definiciones podemos extraer que:

El entrenamiento funcional se basa en ejercicios muy integrados los cuales buscan preparar al cuerpo para actividades del día a día.

La mayoría de ejercicios buscan activar mucha musculatura a la vez, generando mucha fuerza, pudiendo mover grandes cargas y en la mayoría de los casos movimientos que se “asemejan” a movimientos que se pueden dar en las actividades diarias.

Además, se relaciona mucho el entrenamiento funcional con la propiocepción y ejercicios con pesos libres.

Ejemplos de “ejercicios funcionales”:​

Una sentadilla

Una sentadilla es un ejercicio funcional porque en nuestro día a día podemos agacharnos o sentarnos y el movimiento se parece.

Además, la sentadilla activa un gran número de músculos y mueve muchas articulaciones, por lo que todos esos músculos van a trabajar mejor y ser más fuertes.

Movimiento Smash

Otro ejemplo de ejercicio funcional, esta vez para un tenista, podría ser realizar el movimiento de un smash pero en vez de con la raqueta, con una carga añadida, así sus músculos serán más fuertes al realizar el smash con la raqueta durante el partido y aumentara su eficiencia.

Nino González

Bien!!!, creo que ya tenemos más o menos claro lo que se supone que es el entrenamiento funcional.
Al menos, eso es lo que se encuentra cuando un usuario busca este término y como la mayoría de personas que hablan sobre ello lo definen.
Una vez que sabemos esto, nos toca ser críticos, cribar la información y razonar si lo que nos cuentan cumple una serie de principios lógicos y obligatorios (basados en la ciencia) para que todas las adaptaciones y beneficios que nos prometen se cumplan.

¿El entrenamiento funcional lo es para todos?

Como todos sabemos cada persona es diferente, no solo por su estructura y características físicas, también diferimos en nuestras actividades diarias, estilo de vida, etc…

¿Podemos entonces decir que lo que es funcional para una persona lo es para otra?
Está claro que no.

Para empezar ningún ejercicio es funcional o no funcional.
Un ejercicio es un escenario en el cual tendremos que controlar una serie de fuerzas para obtener unos beneficios y lo hacemos intencionadamente.

Entrenamiento funcional

Lo que de verdad es funcional es la persona; por lo que en un ejercicio una persona será funcional (será capaz de llevarlo a cabo respetando la función de su estructura) y otra persona no lo será.

No podemos clasificar una serie de ejercicios multiarticulares como funcionales y que nos entrenan para el día a día por el simple hecho de parecerse a movimientos cotidianos y mucho menos afirmar que al realizar esos ejercicios todos los músculos se activarán y pondrán fuertes.

¿Entonces no hay transferencia?

Lo que habitualmente se cree es que, por imitar movimientos pero sumándoles más carga de lo normal se obtendrá un beneficio, habrá una transferencia positiva al movimiento y este mejorara su eficiencia.

Esto no es así, en realidad, como sugieren algunos estudios, esto tiene más transferencia negativa que positiva.

Al realizar un movimiento similar al que queremos mejorar pero con carga añadida, generaremos un nuevo mapa motor que diferirá del primero y a la hora de llevar a cabo el movimiento sin carga habrá una transferencia negativa.

Lejos de esto, tenemos que tener en cuenta que no todos los movimientos que realizamos en nuestra actividad diaria respetan la función de nuestra estructura.

¿Queremos hacer más fuerte y eficiente un movimiento que no respeta nuestra estructura entonces? No lo creo…

¿Pero no trabajamos todos los músculos y los ponemos fuertes?

Afirmar que al realizar un ejercicio multiarticular todos los músculos que se supone que tienen que trabajar lo van a hacer y a ponerse fuertes, es un error.

Si una persona tiene ciertos músculos débiles o inhibidos, al integrarlos en un ejercicio multiarticular estos se quitaran del medio y no trabajarán.

Por lo tanto, no los pondremos fuertes y además puede ser que estemos reforzando un patrón motor que no sea el más óptimo u ocasionar daños en la estructura, ya que ciertos músculos no trabajan y por tanto nuestras articulaciones no serán tan estables.

No todas las personas están siempre preparadas para tolerar esos ejercicios tan integrados.

Entrenamiento funcional

¿Son mejores los pesos libres o las maquinas?

Todo dependerá de la persona, sus características, estado en ese momento, objetivo… Osea que no podemos generalizar. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes.

Clasificar a una maquina guiada como no funcional porque realiza movimientos “no naturales” o porque no es muy integrada, es erróneo.

Si es cierto que en una maquina guiada se pueden generar compensaciones (cosa que en los pesos libres también, solo que aquí se ven más fácil) pero eso no significa que no sea funcional, según nuestro objetivo y cliente puede ser beneficiosa o no.

Una maquina bien realizada nos puede permitir mejorar la entrada propioceptiva de ciertas fibras y asegurarnos de que si trabajan, ya que la maquina nos permite aislar más el trabajo.

Aislar cierta musculatura puede ser muy interesante para algunos objetivos.

Entrenamiento funcional

Realizar ejercicios con pesos libres siempre para mejorar la entrada propioceptiva no es correcto, como ya hemos visto puede ser que algunos músculos no trabajen, resulte perjudicial para nuestra estructura, reforcemos patrones motores negativos y claramente no mejoremos la propiocepción de todos los músculos que pensamos (probablemente los más fuertes mejoraran su entrada propioceptiva y los más débiles no).

Entonces ¿no debemos de realizar entrenamiento funcional?

Ya lo sabéis, no existe el entrenamiento funcional, lo funcional es la persona y por tanto esta deberá de realizar un entrenamiento acorde a sus características personales y objetivo. Esto puede incluir ejercicios analíticos o multiarticulares, pesos libres o maquinas guiadas, todo dependerá.

Observemos la primera definición buscada en Google: “Entrenamiento funcional es entrenar con un propósito concreto, todo el entrenamiento se diseña y enfoca para alcanzar el objetivo.”

Viendo esto, ¿algún entrenamiento no es funcional? ¿alguien entrena sin propósito concreto? ¿alguien diseña y enfoca el entrenamiento para no alcanzar su objetivo?

Como podemos ver esto no tiene ningún sentido…

Simplemente marketing.

¿Cómo mejoro entonces para mis actividades?

Realizar un entrenamiento para poner fuerte nuestra musculatura es algo muy lógico si queremos mejorar la eficiencia de nuestro día a día o actividades en concreto, pero para conseguir esto no es obligatorio imitar movimientos, que sean ejercicios multiarticulares y con pesos libres.

Lo que hace falta es realizar una progresión, asegurarnos que cada músculo funciona bien por separado para que luego en conjunto actúe de manera orquestada con los demás.

Una vez asegurado esto, sí que puede ser interesante realizar ejercicios multiarticulares.

Entrenamiento funcional

Aunque no imitemos movimientos cotidianos, el entrenamiento por separado en cada musculatura provocara una serie de adaptaciones fisiológicas en nuestro sistema neuromuscular que nos permitirá hacer más eficientes esos movimientos diarios.

Por otro lado, si lo que queremos es mejorar la técnica del movimiento, lo que tenemos que hacer es reforzar ese patrón motor y no hay otra manera que repitiendo ese mismo movimiento (aunque si somos exactos nunca hacemos un movimiento igual, el reclutamiento y mapa motor cambia ligeramente) sin cargas añadidas.

Como conclusión podemos obtener que muchas veces el marketing y tendencias en el sector nos venden una serie de beneficios que no se dan de esa manera y lejos de ser beneficioso puede ser perjudicial.

Nunca debemos generalizar, siempre individualizar.

Si se tiene un objetivo y no se sabe la manera de llevarlo a cabo, lo mejor es ponerse en manos de un profesional que nos ayude a conseguirlo de la manera más saludable y eficiente posible.

Como todos sabemos, muchas veces lo barato sale caro… y no hay nada más caro que pagar con nuestra salud.​

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