La Valoración Inicial de Refuerzo Muscular

Las características de cada individuo son únicas y están definidas por diversas variables, como la genética, los factores culturales e incluso los hábitos posturales del día a día. Por ello cada persona necesitará reforzar una musculatura determinada y tendrá un objetivo de actividad física diferente.

En la Valoración Inicial estudiamos cada caso de forma totalmente individual, analizando el estado y la estabilidad del cuerpo del cliente para poder iniciar el trabajo de Refuerzo Muscular.
En esta primera sesión tenemos:

Es el primer contacto con el cliente para exponerle la forma de trabajar en Refuerzo Muscular y obtener toda la información posible sobre el estado físico y de salud en el que se encuentra. 

Los datos que recogemos son:

  • Historial médico.
  • Historial deportivo.
  • Problemas en actividad física diaria.
  • Trabajo y potenciales problemas de trabajo.
  • Estado Actual (punto de partida).
  • Meta a conseguir. 

En este análisis comparamos la amplitud de los movimientos articulares del lado derecho e izquierdo del cuerpo, para determinar si son más o menos simétricos o si, por el contrario, encontramos algún bloqueo de rango. En este caso, estamos ante una potencial debilidad en la comunicación nerviosa que produce la pérdida de fuerza.

Una vez localizadas las limitaciones, ya sean debidas a una falta de control del sistema nervioso sobre el sistema muscular o a una mala comunicación entre ambos, realizamos un test de fuerza de forma manual, implicando a los músculos que restringen los movimientos. 

A través de técnicas de Activación Muscular restablecemos la comunicación neuromuscular en estos músculos para confirmar si son ellos los que ocasionan la limitación. 

Ponemos a prueba la capacidad que tiene el sistema nervioso de soportar la tensión en la musculatura ante una carga propuesta, realizando movimientos algo más complejos que en los puntos anteriores y que integran mayor número de músculos (entre ellos los que han sido detectados como débiles en otros test).

Para ello nos servimos de herramientas que nos permiten mantener la carga constante durante todo el rango de movimiento (máquinas Nautilus One, pesas, mancuernas…).

Esta valoración es el punto de partida para programar el R.I.T.E.T. y conseguir el refuerzo muscular de la forma más rápida posible.

Valoramos los movimientos que se realizan en diferentes escenarios de la vida diaria (agacharse, coger pesos del suelo, caminar, mantener posiciones, flexiones o elevaciones del cuerpo…) y que clasificamos como ejercicios que tienen objetivos externos.

Esto nos permite ver cómo las limitaciones y debilidades encontradas en los otros test pueden afectar a este tipo de movimientos.

Con actividades cíclicas o de altas repeticiones estresamos el sistema cardiorrespiratorio (controlado mediante un pulsómetro) para valorar a qué nivel puede llegar y determinar cómo le afectan las debilidades que debemos reforzar.

Si hay una mala coordinación de la musculatura, estas debilidades harán que otros músculos trabajen y se estresen, aumentando la demanda del sistema en un intento de mantener la actividad a un nivel alto de exigencia. 

Con toda la información recogida elaboramos un plan personalizado de refuerzo muscular que nos lleve a conseguir la meta del cliente.

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